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Santo Domingo Norte. – El Parque Nacional Humedales del Ozama es una mina sin explotar que podría contribuir a mejorar el nivel de vida de las comunidades circundantes si se explotaran de manera racional las potencialidades que posee.
Así lo aseguró el activista social Carlos Méndez en una entrevista grabada por el vicepresidente del Grupo de Pescadores Amigos de Santo Domingo (GPAS) mientras participaban en la segunda jornada de limpieza alrededor de la Laguna Manatí.
Méndez señaló que muchas comunidades de nuestro país extraen buena parte de sus ingresos de pequeños balnearios que no tienen la potencialidad de este parque para la sana diversión.
Aseguró que los vecinos al parque podrían beneficiarse de la oferta de diferentes productos locales, como frutas, vegetales y productos agroindustriales como quesos, yogurt, y dulces criollos, así como la gastronomía local, incluyendo el chicharrón.
Con la supervisión del Ministerio de Medio Ambiente y la Dirección de Parques se deben instalar casetas para venta de suvenires, picaderas, cafeterías y restaurantes que sirvan principalmente los pescados que aquí se capturan, así como alquiler de botes y kayak
También se pueden ofrecer servicios, desde guías turísticos, hasta alquiler de monturas y el alojamiento estilo BRB para personas, familias o grupos.
Dijo que además de las actividades acuáticas y pesqueras, en el parque se puede realizar camping, así como senderismo, ciclismo y equitación, tanto por un sendero de unos 20 kilómetros que conecta la laguna Manatí con el cachón de La Rubia, en Santo Domingo Este, también perteneciente al Parque Nacional, como por los senderos que circundan las diferentes lagunas.
Recomendó la formación de clubes de remos y canotaje y fomentar la realización de competencias intermunicipales con Santo Domingo Este, que ya tiene importantes clubes de este tipo.
Es preciso mejorar las vías de acceso al parque, y establecer facilidades y atractivos para los visitantes, desde instalaciones sanitarias hasta casetas de venta de diferentes productos, establecer un área infantil y desarrollar programas para los niños.
Estas facilidades e instalaciones deberían ser estrictamente reguladas por la administración del parque y el Ministerio de Medio Ambiente para evitar la contaminación y arrabalización del lugar, así como el ruido excesivo que pueda afectar las aves que tienen su hábitat en las diferentes lagunas.
Todo esto se puede ir desarrollando al tiempo que se promueven las visitas al parque, primero de los locales y luego de los turistas extranjeros, para lo cual se podrían hacer acuerdos con el Ministerio de Turismo y Tour Operadores locales.
SantoDomingoNorte.com