Por Jarlen Espinosa
Santo Domingo Norte.-La bebé nació con varias complicaciones de salud, con un estado muy delicado y aunque necesitaba atención médica, en el hospital pediátrico Hugo Mendoza decidieron enviarla a su casa.
La pequeña Ashely nació el 27 de diciembre del pasado año 2017, en el Centro Oncológico Integral y Especialidades, ubicado en el sector de Villa Duarte.
Síndrome de intestino corto es la dificultad con la que nació la bebé.
Luego de saber el estado delicado en que nació la bebé, sus padres, Charlis Terrero y Roberto García Quirico, decidieron el 29 de diciembre pasado llevar la niña al hospital pediátrico Dr. Hugo Mendoza.
Operan a la bebé
El 31 de diciembre la niña fue operada tras haber sido diagnosticada con «Obstrucción Intestinal«.
Esto al parecer no resolvió el problema ya que la bebé no estaba evacuando por lo que fue intervenida una vez más.
Se le realiza una tercera intervención a la pequeña Ashely en la cual le practicaron una biopsia y de paso se le hizo una «ileostomía», la cual consiste en crear un orificio en el estómago con la finalidad de crear una salida artificial a la materia fecal.
Dado el estado de la recién nacida, estaba bajo nutrición parenteral la cual consiste en la alimentación del paciente por las venas.
La Dra. Kim, nutricionista, le dijo al padre de Ashely que «no le daría de alta» a la pequeña «hasta que no consiga la ayuda necesaria para llevarla a la casa» ya que la nutrición parenteral tiene un costo aproximado de RD$175 mil pesos por mes.
Esto sin mencionar el costo del catéter que se utiliza para canalizar la nutrición parenteral, el cual ronda por los US$270 dólares dependiendo su modelo, de estos se necesitarían al menos dos al año en el caso de Ashely.
Dada la situación en el hospital pediátrico Dr. Hugo Mendoza le elaboraron una carta a los padres de la pequeña para que estos fuesen en busca de ayuda.

También le entregaron una lista con todo lo que se necesitaría para tratar el caso de la pequeña.


Roberto Quirico padre de la bebé, se dirigió al Departamento de Alto Costo y Ayuda Médica del Ministerio de Salud Pública, no sin antes realizar las cotizaciones pertinentes para depositarla junto a la carta que le entregaron en el Hugo Mendoza.
Mientras eso pasa en el hospital pediátrico insisten en no despachar la niña hacia su hogar sin que sus padres logren obtener la ayuda necesaria que garantice la estabilidad de Ashely.
Mucho procesos pero hasta ahí vamos bien.
De pronto el asunto empieza a complicarse, en el Ministerio de Salud Pública se niegan a darle la ayuda en el caso mencionado, puesto que supuestamente solo existe una compañía que elabora la nutrición parenteral, «Macrotech» con la que Salud Pública no posee contrato y por tanto, ellos «no tienen quien le supla la nutrición».
También en Salud Pública habrían resaltado que «no había forma» de hacer un concurso mediante licitación, para obtener el producto y ayudar a la pequeña Ashely.
De igual modo le dijeron al padre de la bebé que las demás cosas no se la podían suministrar porqué eran materiales gastables.
Desconcertado y contra el tiempo, Roberto (padre de Ashely) se dirige al Despacho de la Primera Dama con su caso, en tres ocasiones, siendo en su último acercamiento en donde le habrían realizado copia al documento de la solicitud entregada por el joven, pero, no le firmaron ni sellaron el documento como recibido porque supuestamente el encargado de recibir la solicitud no estaba, le tomaron el número de teléfono y le dijeron «nosotros le llamamos».
La llamada nunca llegó.
Mientras Roberto estaba en busca de ayuda para su hija, recibe una llamada, era su esposa Charlis para decirle que a su hija le iban a dar de alta.
Es decir, la misma doctora que le había dicho que no le podían dar de alta sin antes haber conseguido la ayuda que asegure la estabilidad de la pequeña Ashely, la Dra. Kim,despacharía la bebé hacia su hogar.
Y la despacharon a su casa sin importar que no se había conseguido la ayuda para obtener la nutrición parenteral que le preservarían la vida.
SantoDomingoNorte.com